Primavera y los que nos aguantan

By | 2017-11-29T12:36:27+00:00 marzo 29, 2016|Categories: blog, pacientes|0 Comments

Pues ya está en España la primavera y ya hemos cambiado la hora. Para la mayoría de la gente la época más bonita del año, cuando ya hace primaveramenos frío, los días son más largos y apetece salir por las noches y alargar el día antes de irse a la cama.

Pero muchas veces la EM hace también que sea una estación agridulce. Para muchos de nosotros es la estación más propensa a brotes, en la que estamos más ansiosos e irascibles y en la que la fatiga se hace notar más, bien porque está acentuada o bien porque nosotros no podemos más mientras los demás alargan su día. Para muchos de nosotros es la estación que más nos recuerda la enfermedad que tenemos.

El miedo a nuevos brotes, la fatiga, la ansiedad nos pueden llevar a ser un poco más “inaguantables” y depresivos que de costumbre, y no podemos ignorar a esos compañeros que nos aguantan todo el año y en primavera quizá más; sean ellos nuestras parejas, nuestros padres o hijos o esos amigos de verdad que a veces existen, tengan  o no ellos EM a su vez. Posiblemente en primavera sea cuando más agradezcamos tenerlos a nuestro lado.

CuidadoresPara ellos, para agradecer su labor, hemos querido traer aquí tres ejemplos de lo que personas con EM han escrito en algún momento en su honor, porque todos agradecemos que estén a nuestro lado. Hay muchas más muestras de agradecimiento en los blogs de los escleromúltiples, esta es solo una pequeña muestra. En el nombre de cada una de las autoras tenéis el link a su blog, y os recomendamos que les echéis un vistazo porque todos merecen la pena.

 

El primer ejemplo es un post del blog de Paula @unadecadamil, A nuestros compañeros de batallas:

Estas líneas pretenden ser una apología a nuestros compañeros de batallas, pero seguramente me quedaré corta. Esas personas que permanecen a nuestro lado a todas horas, que son tan incansables como nosotros, que nos dan ánimos y que viven la enfermedad como si lo hiciesen en primera persona. Esas personas.

Esas personas que consiguen que nuestro día a día sea más llevadero, que nos aguantan en nuestros malos momentos, incluso cuando no nos aguantamos ni nosotros mismos; que escuchan nuestras quejas aunque sean incapaces de comprender lo que les estamos diciendo; esas, que intentan entender nuestros síntomas aunque parezca que les estamos hablando en otro idioma, pero que a fuerza de escucharnos una y otra vez, acaban deduciendo cómo nos sentimos.

Esas personas que les interesa la esclerosis múltiple y que la viven intensamente, como nosotros; que se alegran con la aparición de un nuevo tratamiento; que están ahí cuando los resultados de la resonancia son buenos y te cuidan cuando tienes un brote. Esas, que aguantan tus lágrimas cuando aparecen y con las que te encanta compartir las alegrías y los buenos momentos; que te dan ese empujón cuando lo necesitas y sobre todo, que quieren que sigas adelante con tu vida.

abrazosEsas personas que te animan para que hagas deporte, incluso idean alguna actividad para obligarte a hacerlo porque saben que el médico te lo ha recomendado encarecidamente; que revisan si te has tomado la medicación prescrita. Esas, que andan a tu lado, a tu ritmo lento, y que mientras tanto, te ofrecen su brazo para que te apoyes.

Esas personas, que sabes, que pase lo que pase, seguirán siempre a tu lado. Esas, en la que juntos, formáis un gran equipo.

1decada1000.

Otro buen ejemplo es el post de Rocío @ioena, La culpa es tuya:

La culpa es tuya. Tuya por creer en mí cuando yo ya había dejado de hacerlo. Tuya por recoger la toalla por la que no quise luchar. Tuya por recordarme que, desde el fondo, es más fácil mirar arriba. Tuya por improvisar planes a mi medida, por frenar tu vida para acompasarla con la mía. Tuya por enseñarme a no desmoronarme ante el futuro. Tuya por confiarme tus consejos para plantarle cara a las adversidades, por no dejarme caer. Tuya por ofrecerme una mano a pesar de la distancia. Tuya por esconder tus problemas para intentar solucionar los míos. Tuya por hacerme sonreír cuando las lágrimas amenazan, por animarme. Tuya por enseñarme a aceptar, con filosofía  y un toque de humor, lo que nos ha tocado. Tuya por acompañarme, por formar ya parte de mí.gracias
La culpa de que siga aquí luchando es, como ya dije, vuestra y sólo vuestra.

Y el ejemplo más reciente es de Angie @Lu_naWhite: Angeles y santos … , muy santos:

He leído comentarios, pensamientos, reflexiones e incluso llantos silenciosos, acerca de el doble efecto que tienen en abrazonosotros —l@s «escleromentes»— los ánimos inagotables y con buenas intenciones que nos llegan día a día. A muchos, esas apariencias que tanto engañan, nos hacen daño de una manera que no puede explicarse con palabras, solo con sentimientos y emociones que apenas unos pocos pueden comprender: aquellos que están en nuestra misma situación, aquellos, que lo viven cada día en primera persona.

No pude evitar pensar cómo sería todo si se pudieran entender las emociones, los sentimientos de cualquier tipo —no solo los nuestros— y lo que eso, conllevaría en realidad. ¿Os imagináis lo que puede ser entender lo qué pasa en el interior de cada una de las personas que se cruzan en nuestro camino? Yo no creo que pudiéramos interaccionar ni aprender cómo lo hacemos ahora. Sí, hay que tener una mente muy abierta, empática y comprensiva para conseguirlo pero… ¿no es por eso por lo que pedimos tantas veces a gritos —silenciosos o no— el «ponte en mi lugar» ? Quizá si no fuera por eso, muchas personas pasarían de largo intuyendo la complejidad de nuestra enfermedad y nuestra montaña rusa tan particular y con «ticket» de entrada tan caro; ¿una hipoteca? Sus cuotas son más asequibles que nuestro día a día.

Algunos creerán que no existen esas personas tan empáticas, compresivas y abiertas. Yo las he encontrado, y no solo dentro del mundo de la em, sino también fuera de él, estos quizá no lo comprenden igual, pero lo intentan y a veces solo con eso basta. Muchos son ángeles caídos del cielo, otros sin ninguna duda, ya son santos. Encontré —y espero no perderlo nunca— la sensación en la que el hecho de escuchar es la muestra de amor más grande y que nadie nos ha explicado. Quizá porque no lo han podido vivir; el momento con esa persona que se sienta junto a ti, te mira a los ojos y sientes cómo está contigo. Lo está de verdad. En cuerpo y alma. ¿Qué mejor manera de describirlo? Con un abrazo, de esos en los que cierras los ojos porque te da miedo que si los abrieras, pudieras ver cómo desaparece todo lo que antes había alrededor; de esos, que sin prescripción, son la mejor cura a los dolores que tienes en ese momento, ¿acaso los notas durante el abrazo?
No tengo duda, los abrazos son curativos, especialmente si llegan de una conexión que no creías posible y se cruzó en tu camino.

No cerréis nunca los ojos durante el camino —sí en los abrazos—, porque donde menos te lo esperas, de la manera más imprevisible, ese ángel ya convertido en santo, llegó a la Tierra caído del cielo para hacer vuestra vida más confortable, asequible y llevadera, que sin la em igual hubiera pasado de largo.


Cuéntanos como te ayudan otras personas o si hay otros post de agradecimiento que te hayan emocionado dejando un comentario en esta entrada o enviándonos un correo a hola@somosem.com

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