El vaso …

Confieso que soy de las que ve el vaso vacío (no medio vacío, no) con mucha facilidad. Y en estos meses de invierno me suele pasar con más asiduidad. La escasez de luz y de sol, volver a la rutina en el primer trimestre del año, el frío que me deja las manos agarrotadas ,,, alimentan mi naturaleza muy depresiva (¡no sería esclerótica 😉  )

Así que es en estos meses cuando más veces me sorprendo dándole vueltas a lo que ya no puedo hacer y a lo que me puede traer el porvenir. Supongo que tampoco ayuda tener ya 56 años (¿cuales de mis limitaciones vienen de la EM y cuales simplemente de la edad?).

Y me da la sensación de que no soy la única que le da vueltas precisamente ahora a estas cosas. Esta semana leía el último post de @Unadecadamil y de @incabot1 y de @domandoallobo (os los recomiendo todos ellos) y me parece ver estados de ánimo parecidos.

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CarasYo siempre he creído que mis brotes aparecieron esas temporadas en las que me dejé vencer por la depresión y el desánimo, así que estos meses suelo luchar contra esos sentimientos con toda mi fuerza, porque no quiero estar mal y porque no quiero más brotes y porque mi marido y mi entorno cercano no merecen un guiñapo depresivo a su lado.

Y no me es fácil, pero intento no pensar en ese deporte que ya no puedo hacer por falta de coordinación, sino en el que aún puedo hacer, porque le estoy robando tiempo a la EM; no pensar en la fatiga que me bloquea el cerebro cuando necesito estar espabilada, sino en que aún puedo estudiar y manejarme con los problemas de la vida normal (aunque sea torpemente), porque le estoy robando tiempo a la EM; no pensar en los problemas de mis ojos, sino en que soy feliz porque puedo leer con normalidad, aunque sea más despacio y con mucha más luz, y le estoy robando tiempo a la EM; no pensar en el pinchazo y su día de efectos secundarios, sino en que tengo una molestia para no estar peor o con un brote, y me ayuda a robarle tiempo a la EM.

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Al final, para mi, la “lucha” contra la EM resulta que me ha dado fuerzas, quizá más de las que me ha robado la enfermedad y, sobretodo, una capacidad de ver las cosas con cierta distancia. Increíble, porque yo siempre he sido de las que veía la amputación cada vez que me cortaba un poco en el dedo con el cuchillo. Me resulta fascinante la capacidad del ser humano para sobreponerse a sus desgracias y para buscar un camino para seguir adelante.

 

¿Te resulta depresiva esta época del invierno?, ¿quieres contarnos como sales adelante en esos días de desánimo e incertidumbre?. Compartelo con nosotros dejando un comentario en esta entrada o enviándonos un correo a hola@somosem.es,

 

9 opiniones en “El vaso …”

  1. Gracias por la mención 🙂 Os leí pero voy lenta comentando blogs.
    Mi época mala es otoño sin duda. Tal como se acortan los días, mengua mi ánimo. Al punto de que por las tardes y noches solo tengo ganas de llorar sin motivo. Hacia navidades voy remontando, pero son meses duros hasta entonces. Lo “bueno” es que ya lo sé y “sé” (aunque parezca que no) que pasará como otras veces. Ahora estoy en tratamiento desde hace algún tiempo y amortigua el golpe otoñal.
    Como decís la enfermedad nos quita mucho pero también nos da, porque los seres humanos tenemos una capacidad de adaptación increíble.

  2. Madre mía, qué razón tienes! Yo pasé de mi vida pre-e.m en qué que se me partiera una uña era una catástrofe a nivel mundial a que ahora es todo lo contrario.y la verdad es que cuando me preguntan (bueno, sólo me lo ha preguntado una vez mi hermano pero algo es algo, jajaja) que qué saco de positivo de la enfermedad,, es justo eso.te h: ver lo que sigues pudiendo hacer, no a centrarte en lo que ya no puedes (todo salvo momentos esporádicos que te poseen y te da un bajonazo pero a estas alturas, podemos con ellos!a que si?;)

    1. Hola Mariu!,
      me alegra un montón ver gente que ha sacado fuerzas de esta enfermedad y la afronta con todo el optimismo que puede; y parece mentira cuantos de nosotros lo hacemos, día a día.
      Y claro que podemos con ellos, somos mucho más fuertes que la EM, aunque a veces nos dé el bajonazo.
      Un abrazo muy grande, Cleo

  3. Tengo 59 años y tengo EM puedo caminar, ver leer, hacer tareas de casa, sin embargo, tengo mucho miedo ha esta enfermedad y siento q puedo hacer algo mas para restarle tiempo a la EM tengo desde el 2012 q me diagnosticaron y solo me inyecto Interferon B. Tengo Hernia en Hiato, deficiencia de Hierro. Si alguien me dice q mas puedo hacer, se los agradeceria muchísimo.

    1. Hola Aida!
      casi somos de la misma quinta 🙂 y, por lo que veo, muy parecidas. A mi me diagbosticaron ya mayorcita también (tenía 50 años).
      Yo también estoy con interferón y no tengo problemas para caminar o llevar la casa.
      Como cosas totalmente aceptadas para estar mejor: no fumar, evitar la obesidad, tomar poca sal, tomar el sol para mantener la vitamina D, alimentación sana (mediterránea), tomar bastante Omega-3 en la dieta (o algún suplemento) preferentemente de origen vegetal (de aceite de oliva), evitar carnes rojas y otros alimentos inflamatorios y beber bastante agua para minimizar los problemas renales/urinarios. Pero principalmente escucharte a ti misma, lo que notes que te sienta bien.
      Para mi superimportante hacer ejercicio, yo hago spinning y pilates 3 veces por semana y procuro caminar al menos 10 Km. en total; pero el ejercicio que te guste hacer: natación, andar. correr. bici … No solo por mantenerme activa, también porque es bueno para retrasar el deterioro cerebral y porque el ejercicio ha hecho maravillas por mi equilibrio y mi coordinación (que eran penosos).
      Y para el cerebro, mantenerlo activo: leer, hablar con gente, estudiar o repasar otro idioma, estudiar cualquier cosa, practicar la memoria con listas de la compra o de lo que sea …

      Pero no son cosas distintas de las que debería hacer cualquier persona que no tuviera EM.
      Un abrazo y espero que sigas muy bien, Cleo

  4. Estamos bien tod@s… Pero comparto contigo que nos autosorprendemos cuando vemos las capacidades que hemos desarrollado con la enfermedad, la misma que nos ha quitado otras capacidades.
    Es normal y de humanos el sentirnos decaidos y con cierta ansiedad, pero lo que realmente importa es no dejarse llevar por esa espiral porque al final empeora nuestra enfermedad y se convierte en la pescadilla que se muerde la cola.
    Yo también me quedo con mi vida a raíz del lupus, porque si hubiese seguido la que llevaba antes de la enfermedad seguramente no estaría viva y si lo estuviera, estaría mucho peor de lo que estoy ahora… por increible que parezca y suene a barbaridad.
    Un fuerte abrazo y mucho ánimo.

    1. Hola Ana 🙂
      al final lo que importa es que somos muy fuertes y nuestras enfermedades nos han hecho aún más fuertes; los malos días pasan, pero conseguimos que nuestra vida siga con bastante elegancia ;).
      Gracias por estar siempre ahí preciosa.

  5. A mí se me da bien la informática y si hago algo que otro no sabe hacer no pienso que sea torpe, simplemente es que no sabe o no puede igual que yo no sé o no puedo jugar al tenis.
    Lo del invierno es normal, no tiene nada que ve con la esclerosis múltiple, es una cuestión de melatonina y serotonina, menos luz más melatonina más apagados estamos, más luz solar más serotonina mas espabilados estamos, no es solo a ti, es a cualquier persona.
    Lo de pensar… ya viste ayer el mensaje que puse sobre pensar el porque me ha pasado esto a mí, tenemos cabeza y es normal pensar así, no somos robots que hacen las cosas sin pensar somos humanos.
    No es por animarte pero te prometo que me quedo mil veces más con la vida que llevo ahora con esclerosis múltiple que la que llevaba antes sin esclerosis múltiple, creo que soy mejor persona y eso no me lo quita ninguna enfermedad por muy rara que sea y te prometo que lo digo en serio y convencido

    1. Hola Salvi,
      muchas gracias por los ánimos :).
      Si, tu pregunta de ayer también entró en el mismo saco de mis meditaciones “negras”.
      Pero si soy sincera también me prefiero a mi misma como soy ahora mejor que la persona que era antes del diagnóstico.
      Un abrazo grandote!

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